Lucas Medola, CFO de PayPal para América Latina nos comparte cómo algunos minutos de meditación diaria pueden ayudar a aumentar el rendimiento en la oficina y en la vida cotidiana

 

Cómo algunos minutos de meditación diaria pueden ayudar a aumentar el rendimiento en la oficina y en la vida cotidiana

Mucha gente se imagina que la meditación requiere un ambiente 100% tranquilo y silencioso, bastante tiempo libre, y la capacidad de realizar y mantener la tradicional posición de loto. Pero eso no es del todo cierto, ya que muy pocas personas en el mundo tienen acceso a ambientes completamente pacíficos, disponen de mucho tiempo libre o tienen la habilidad para realizar la posición de loto.

 

El ritmo de vida apresurado se ha convertido en algo muy común entre los profesionales y existe una sobresaturación de actividades en el mundo corporativo. La realidad es que la suma de todo esto puede generar cuadros de ansiedad, estrés, depresión e incluso pérdida de concentración. Y para aquellos que buscan una mejor calidad de vida, mejores resultados en el día a día, o una promoción en el trabajo, estos factores pueden ser perjudiciales.

La meditación se puede hacer en casi cualquier lugar. Por lo tanto, es importante quitarnos de la mente algunas creencias falsas sobre sobre ella, e invertir el tiempo en conocer algunas técnicas sencillas. Aquí te algunos consejos.

 

Encontrar una posición cómoda

Esto puede ser incluso en el escritorio de trabajo, mientras te sientas cómodo y consigas un ambiente silencioso. Quítate zapatos y afloja la corbata. Es importante silenciar por unos minutos el celular y la computadora, ya que éstos son los principales productores de estrés diario para todas aquellas personas que pasamos más tiempo en la oficina que en casa.

Y no, no es necesario intentar la posición de loto. Pero claro, si se cuenta con la habilidad y la elasticidad para realizarla, mejor. Lo principal aquí es evitar aquello que conocemos como «distracciones externas» y estar en una posición que permita que el aire fluya libremente por todo el cuerpo.

Crear un entorno silencioso

El objetivo es alcanzar tranquilidad total. No será la cosa más fácil, porque el mundo hace ruido y aún más en el entorno corporativo. Aprovecha que los dispositivos alrededor están silenciados e intenta retirar cualquier pensamiento de la mente. Cierra los ojos y presta atención a la respiración, en los movimientos del pecho, y en el recorrer del aire a través de las vías respiratorias.

Cuando ese «ruido» se vuelve orgánico en la mente, es decir, cuando se vuelve más alto y perceptible a todos los demás sonidos que estén alrededor, es momento de pasar a una segunda etapa: analizar la anatomía del cuerpo. Comencemos con las manos, pasamos a los brazos, y luego percibimos el frío o el calor de la sala donde estamos. Presta atención a la fricción de la espalda con el respaldo de la silla o de las piernas y los pies con el suelo.

Según una reciente encuesta realizada por la escuela de medicina de Harvard, cuando el oxígeno llega a todas las regiones del cerebro, la actividad cognitiva queda preservada del estrés. Y este es el primer paso para convertirse en más sano y productivo mentalmente.

Dedicar al menos 5 minutos a ese momento de silencio interior parece poco, pero en realidad no lo es. Cada día, podemos aumentar el tiempo en 1 o 2 minutos, hasta llegar a los 10 o 15. Lo importante es que se logre la relajación, oxigenar bien el cerebro, bajar la adrenalina, el estrés y volver a sentirse bien.

 

La clave es la concentración

Este consejo es especialmente interesante, porque funciona como un escape de la oficina. Principalmente si trabajamos en un lugar muy bullicioso. En primer lugar, es importante saber que la meditación consiste en una reprogramación del cerebro, logrando que sea capaz de digerir la mayor cantidad de información posible de manera clara, jerarquizada y organizada.

Después de cumplir la primera etapa, ahora el objetivo es establecer un tema en nuestra mente, cualquiera que sea, de preferencia nada que tenga que ver con el trabajo.

Con los ojos cerrados podemos pensar en un escenario que nos dé placer. A mí normalmente, me gusta pensar en una playa desierta con aguas claras. Después podemos ir añadiendo elementos a él, siempre explorando cada elemento en sus dimensiones, sus particularidades, sus aromas, sus significados dentro del escenario que elegimos.

En este proceso, percibimos que, cuantos más elementos añadimos, más tranquilos nos sentiremos.

 

Insistir siempre, jamás desistir

No siempre conseguimos cumplir objetivos en el primer intento. Pero debemos insistir, porque sólo la repetición logrará acostumbrar al cerebro.

En el primer día, podemos intentar durante unos 5 ó 10 minutos, al menos hasta que podamos crear el escenario perfecto en nuestra mente. No es necesario hacerlo completamente en las primeras veces. Lo importante aquí es actuar como en un juego de computadora: crear un checkpoint para que al día siguiente se haga más fácil.

Recuerdas esas reuniones en las que, en medio de una serie de distracciones originadas por participantes que insisten en hablar al mismo tiempo, se vuelve fundamental no perder la concentración, en estas situaciones la meditación puede ser clave, ya que es una compañera eficaz en la resolución de problemas, y evita que seamos absorbidos por el ruido.

Además, la meditación permite mejorar la relación con los demás. Quien medita tiene más facilidad de entender las opiniones divergentes y aprende a respetarlas, a pesar de no estar de acuerdo con ellas.

 

El mito del multitask

Este concepto que se ha puesto en tendencia desde hace algunos años, generalmente es asociado a una supuesta capacidad que tienen las generaciones más jóvenes para hacer varias cosas al mismo tiempo. Pero en realidad, eso no es cognitivamente posible. Hay una gran diferencia entre administrar diversos asuntos o tareas simultáneamente a hacer diversas actividades al mismo tiempo.

Por otro lado, la meditación nos permite tener total conciencia de la prioridades, una cualidad fundamental en el ambiente profesional. Esto es porque, desde el momento en que comenzamos a entrenar nuestra mente, empieza a entender lo que realmente es relevante.

Siendo un ejecutivo de más de 15 años de experiencia en el área financiera, nacional e internacional, interactuando con equipos en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Asia, Suiza, México y demás países de América Latina, entiendo bien cómo una mente estresada puede afectar el rendimiento y la vida profesional y personal.

Y, por experiencia propia, recomiendo seguir los consejos de arriba. Les aseguro que nuestra capacidad de raciocinio y el poder de resolver problemas aumentarán progresivamente. Namaste.

 

Lucas Medola es CFO de PayPal para América Latina