El MWC 2026 arranca con una asistencia prevista de 110,000 profesionales y un impacto económico de 585 millones de euros para Barcelona. Bajo el lema «The IQ Era», la feria evoluciona de los smartphones hacia un ecosistema de IA generativa e infraestructura inteligente, consolidando a la ciudad como el epicentro digital de Europa y motor de empleo tecnológico
El Mobile World Congress (MWC) ha inaugurado hoy su vigésima edición en el recinto de Gran Via, en Barcelona, España, reafirmando su metamorfosis: ya no es una feria de teléfonos, es la cumbre de la Inteligencia Artificial física. Bajo el lema «The IQ Era», la GSMA ha dado el pistoletazo de salida a un evento que espera superar los 110,000 asistentes de 200 países.
Temas centrales: La IA como tejido
Los seis ejes temáticos de este año (Intelligent Infrastructure, ConnectAI, AI 4 Enterprise, AI Nexus, Tech4All y Game Changers) reflejan una industria que ha dejado de ver a la IA como un software para entenderla como la base de la infraestructura. Se habla de redes que «piensan» (L4 y L5 autónomas) y de soberanía digital, un tema clave para las empresas que buscan gestionar sus datos dentro de sus propias fronteras.
Barcelona: El centro del mundo digital
Para la ciudad de Barcelona, el impacto es tangible y masivo. Se estima un beneficio económico de 585 millones de euros, un récord histórico que viene acompañado de la creación de 13,000 empleos temporales. Con una ocupación hotelera total, la ciudad no solo recibe ingresos, sino que proyecta su imagen como el «hub» tecnológico más dinámico del continente a través de iniciativas como el Talent Arena.
