El prototipo GigaMIMO de ZTE presentado en el MWC 2026 adelanta el estándar 6G con más de 2,000 antenas integradas. Esta tecnología no busca solo velocidad, sino latencia cero para aplicaciones revolucionarias como la telepresencia holográfica y la gestión de gemelos digitales en tiempo real, proyectando un mundo donde lo físico y lo digital se fusionan para el año 2030

Si el 5G nos dio la velocidad, el 6G nos dará la «presencia». Hoy, en el stand de ZTE, se ha desvelado el prototipo GigaMIMO, una unidad de radio que integra más de 2,000 elementos de antena. Es una hazaña de ingeniería que promete multiplicar por diez la capacidad de las redes actuales.

¿Para qué queremos 6G? La pregunta ha flotado en el aire de la Fira, y la respuesta está en los casos de uso presentados por Ericsson y Nokia. El 6G no se trata de descargar archivos; se trata de habilitar la comunicación holográfica. En las demostraciones de hoy, hemos visto cómo un ingeniero en Barcelona podía interactuar con un gemelo digital de una turbina en Alemania con una precisión de milisegundos, permitiendo reparaciones remotas «táctiles».

Este avance requiere que las redes sean conscientes del espacio. El 6G utilizará frecuencias de terahercios (THz) para «sentir» el entorno, convirtiendo la red en un radar gigante capaz de detectar obstáculos o movimientos humanos con precisión milimétrica, algo vital para la integración masiva de vehículos autónomos y robots colaborativos en las ciudades inteligentes.