Tras cerrar 2025 con un crecimiento de dos dígitos por segundo año consecutivo, la operación peruana de Panduit eleva su perfil estratégico. En 2026, la filial no solo profundizará su descentralización hacia las regiones del país, sino que asumirá la responsabilidad total del desarrollo de negocios en Bolivia, exportando su modelo de eficiencia para infraestructuras críticas

 En un entorno económico que exige máxima eficiencia operativa, Panduit ha logrado validar su estrategia en el mercado peruano. La compañía, líder en soluciones de infraestructura física y de red, cerró el ejercicio 2025 registrando un crecimiento de dos dígitos por segundo año consecutivo.

Este resultado no es fortuito; responde a una demanda corporativa clara: las empresas peruanas están priorizando la continuidad de sus sistemas y la reducción de riesgos en entornos críticos como la minería, la industria y el sector financiero.

Perú como «Hub» Subregional

La noticia más relevante para el 2026 es el cambio de rol de la oficina local. Panduit ha anunciado que su operación en Perú asumirá la responsabilidad del desarrollo del mercado boliviano

Esta decisión convierte a Lima en un nodo estratégico de gestión, desde donde se trasladará la experiencia y el modelo de trabajo con socios de negocios hacia el país vecino, aprovechando oportunidades en un mercado que demanda actualización tecnológica acelerada.

Foco 2026: Modernización de Activos

Más allá de la expansión geográfica, la estrategia para este año se centrará en el segmento Enterprise. La prioridad no será solo la nueva infraestructura, sino la optimización de los centros de datos existentes.

En un contexto de descentralización, donde la compañía ya ha reforzado su presencia en plazas clave como Arequipa y Puno, el objetivo es mejorar la escalabilidad y disponibilidad de los activos digitales de las empresas, garantizando que la inversión en tecnología genere retornos mediante la eficiencia energética y operativa.

Para Pablo Huapaya, Territory Account Manager de la firma, el 2025 fue el año de la consolidación de la confianza del mercado; el 2026 será el año de acompañar la modernización con una mirada de largo plazo.