Durante los primeros ocho días de agosto de 2026, el IDEAM identificó condiciones compatibles con una ola de calor meteorológica en amplias zonas del país. De las 119 estaciones analizadas, 61 registraron varios días consecutivos con temperaturas máximas superiores a los valores climatológicos de referencia para agosto

Por Giovanna García, Directora de Recursos Humanos en Grupo EULEN Colombia

Hay una pregunta que las empresas en Colombia deberían empezar a hacerse antes de que llegue la próxima ola de calor: ¿qué tan preparadas están sus instalaciones para seguir funcionando cuando las condiciones climáticas cambian?

La pregunta no es hipotética. Durante los primeros ocho días de agosto de 2026, el IDEAM identificó condiciones compatibles con una ola de calor meteorológica en amplias zonas del país. De las 119 estaciones analizadas, 61 registraron varios días consecutivos con temperaturas máximas superiores a los valores climatológicos de referencia para agosto.

El fenómeno no se concentró en una sola región. Se registraron condiciones de calor persistente en municipios del Caribe, Santander, Norte de Santander, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Valle del Cauca y otras zonas del país. Para los días siguientes, el IDEAM estimó temperaturas máximas de entre 31 °C y 38 °C en amplios sectores de las regiones Caribe, Orinoquía y Amazonía.

Estos datos deberían cambiar la conversación empresarial. Porque el calor no es solamente una cuestión de confort: puede convertirse en un asunto de operación, seguridad, consumo energético y continuidad del negocio.

Pensemos en una planta industrial. Una mayor carga térmica puede aumentar la exigencia sobre determinados equipos y sistemas de refrigeración. En un hospital, las condiciones ambientales pueden ser especialmente sensibles para pacientes, trabajadores y equipos. En un hotel, una universidad o un edificio de oficinas, el funcionamiento de los sistemas de climatización afecta tanto el bienestar de las personas como el consumo de energía. En transporte y logística, además, existen operaciones que no pueden simplemente detenerse porque las temperaturas subieron.

Cada sector enfrenta el problema de una manera diferente. Pero todos tienen algo en común: dependen de instalaciones y servicios capaces de responder a las condiciones en las que deben operar.Y aquí hay un aspecto que merece mayor atención: la calidad de los servicios que sostienen una instalación también se pone a prueba en situaciones de mayor exigencia.

No basta con tener un sistema de climatización; necesita mantenimiento adecuado. No basta con contar con infraestructura; hay que identificar sus puntos vulnerables. No basta con establecer protocolos de seguridad; deben funcionar cuando realmente se necesitan. Y no basta con reaccionar ante una falla; en muchos casos, la diferencia está en haberla previsto.

Desde la experiencia de compañías como Grupo EULEN, que gestionan instalaciones y servicios para sectores tan diversos como industria, salud, educación, banca, hotelería y transporte, esta preparación requiere entender las particularidades de cada operación y anticiparse a sus necesidades.

El Facility Management adquiere así una dimensión más estratégica. Mantenimiento, eficiencia energética, gestión de espacios, seguridad y bienestar no deberían funcionar como piezas aisladas, sino como parte de una operación preparada para responder a nuevas condiciones.

El desafío no consiste en adivinar cuándo llegará la próxima ola de calor. Consiste en dejar de tratar estos episodios como situaciones aisladas y empezar a incorporarlos a la planificación de las empresas.

Si las temperaturas extremas forman cada vez más parte del escenario en el que operamos, también tendrán que formar parte de nuestras decisiones sobre mantenimiento, infraestructura, eficiencia, seguridad y gestión de personas.

El calor, en otras palabras, ya no es solamente algo que ocurre afuera de nuestras instalaciones.También es un factor que las empresas tendrán que aprender a gestionar adentro.

Fuentes

Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Persistencia de Altas Temperaturas en diversas zonas del país, agosto de 2026.

IDEAM. Gobierno Nacional alerta por altas temperaturas y aumento en probabilidad de El Niño, 2026.