Mientras el 82% de las operaciones bancarias en Colombia ya son digitales, un nuevo reporte de Akamai revela una fractura crítica en el mercado: el 97% de los mayores de 65 años rechaza el canal online, mientras los jóvenes lideran la adopción fintech. Para la Alta Dirección, el desafío de 2026 no es solo tecnológico, sino de gestión de la confianza: blindar a los nativos digitales del fraude y diseñar una transición segura para la población senior

La digitalización de la banca colombiana ha alcanzado una velocidad de crucero, pero ha dejado al descubierto grietas estructurales en la base de usuarios. Según datos de Asobancaria, el 82% de las operaciones del sistema ya se realizan por canales digitales (frente al 68% de 2019). Sin embargo, este éxito operativo trae consigo una complejidad de seguridad inédita.

Un análisis de Akamai Technologies advierte que el sistema financiero enfrenta un momento de «contrastes extremos»: la seguridad ya no es un concepto único, sino una percepción que varía radicalmente según la edad y el género del cliente.

El Cisma Generacional: Lealtad vs. Velocidad

El estudio La Banca Digital de Colombia bajo la lupa expone dos realidades que conviven en el mismo balance bancario:

  • La Resistencia Senior: El 97% de los colombianos mayores de 65 años prefiere la banca tradicional. Para este segmento, la «seguridad» es sinónimo de contacto humano y sucursales físicas. Forzar su digitalización sin acompañamiento no solo erosiona la confianza, sino que los expone a riesgos de ingeniería social para los que no están preparados.

  • El Motor Fintech: En el otro extremo, el 75% de los jóvenes (18-24 años) ya opera digitalmente. Aunque priorizan la inmediatez, Fernando Serto, Field CTO de Akamai, aclara que este grupo mantiene una alta sensibilidad al riesgo.

  • El Blanco del Fraude: Irónicamente, el grupo de mayor riesgo no son los novatos, sino los usuarios de 26 a 40 años. Su hiperconectividad y confianza en múltiples plataformas los convierte en el objetivo estadístico preferido de los estafadores digitales.

La Brecha de Género: Un Dato Revelador

El informe arroja una métrica que exige revisión estratégica: el 86% de los hombres en Colombia sigue apegado a la banca tradicional. En contraste, el menor uso de canales físicos por parte de las mujeres sugiere dos escenarios que la banca debe decodificar: una adopción digital más acelerada o, más preocupante, una exclusión persistente del sistema financiero formal.

Imperativo Estratégico 2026

Con una inversión sectorial de 1,7 billones de pesos anuales en ciberseguridad, la tecnología está presente, pero la estrategia de comunicación debe evolucionar.

La recomendación para los líderes del sector es clara: la ciberseguridad debe dejar de ser un «firewall» técnico para convertirse en un producto de inclusión. «El desafío es cerrar las brechas integrando innovación tecnológica con una comunicación clara… para construir una banca más inclusiva y resiliente», concluye Serto.

En 2026, el banco más seguro no será el que tenga mejor software, sino el que logre que tanto un joven de 20 años como un adulto de 70 entiendan y confíen en sus protocolos de seguridad.